Del 13 al 17 de noviembre se llevará a cabo el Buen Fin 2025, iniciativa nacional que busca incentivar el consumo con promociones y descuentos en comercios y servicios. En La Laguna se prevé una derrama económica de más de 2 mil 400 millones de pesos, con la participación de alrededor de 3 mil 800 negocios. Para garantizar un entorno seguro, autoridades, comerciantes y cuerpos de seguridad han delineado un operativo especial que abarcará los principales corredores comerciales incluido el Centro Histórico. Esta coordinación refleja la importancia de mantener un ambiente de orden que brinde confianza a quienes participan de esta jornada.
Este despliegue incluye la participación de corporaciones estatales, municipales y del Ejército, en ambos lados del Nazas, con más de 900 elementos asignados a patrullajes y vigilancia en bancos, además de la instalación de módulos de atención inmediata para recibir reportes ciudadanos. La meta es que esta jornada comercial transcurra en saldo blanco, fortaleciendo la confianza de los compradores y la certidumbre de los comercios locales. En este esfuerzo conjunto, la prevención y la coordinación son las mejores herramientas para evitar incidentes y proteger a la población.
A su vez, la Procuraduría Federal del Consumidor instalará tres módulos de atención en la zona conurbada de La Laguna: uno en Paseo Gómez Palacio y dos en Torreón, en Galerías y Cuatro Caminos. Estos puntos servirán para recibir y atender quejas, además de realizar recorridos de verificación para evitar abusos o prácticas engañosas. La presencia de Profeco refuerza el derecho de los consumidores a recibir información clara, precios reales y trato justo. De esta forma, se fortalece la cultura del respeto y la legalidad en las relaciones comerciales.
La derrama económica esperada representa una oportunidad importante para comerciantes y para la reactivación local; sin embargo, el entusiasmo por las ofertas no debe traducirse en gastos desmedidos. El consumo inteligente implica comparar precios, evitar endeudamientos y priorizar necesidades. La compra impulsiva puede convertir un beneficio temporal en un problema duradero para la economía familiar. Ser prudente en las decisiones de compra es también una manera de ejercer responsabilidad financiera y bienestar colectivo.
Definitivamente, amigo radioescucha, el Buen Fin debe ser una fiesta del consumo responsable, no de la sobrecompra. Aprovechar las ofertas con prudencia, exigir el cumplimiento de los descuentos y valorar la seguridad son actitudes que fortalecen tanto la economía familiar como la confianza ciudadana. Comprar con conciencia es también una forma de contribuir al bienestar colectivo. Que este Buen Fin deje buenas compras, pero sobre todo, buenas decisiones.