El gobierno que merecemos

 

Por segundo año consecutivo, un cineasta mexicano triunfa al obtener el máximo galardón al que se puede aspirar en el arte fílmico: el Óscar. Así como lo consiguió el año pasado la película “Gravity” de Alfonso Cuarón, el domingo se alzó con la estatuilla Alejandro González Iñárritu, gracias a “Birdman”, una película que explora las trampas del ego. Pero en esta ocasión, no sólo el premio acaparó los titulares; también fue el mensaje que pronunció el cineasta en el discurso de agradecimiento al recibir su tercera estatuilla de la noche: “Ruego para que podamos hallar y construir el gobierno que nos merecemos. Dedico este premio a mis compatriotas mexicanos que viven en este país para que puedan ser tratados con la misma dignidad y respeto que los que construyeron esta increíble nación de inmigrantes”.

Cabe recordar que el año pasado Alfonso Cuarón, después de ganar el Óscar, aprovechando la proyección que le dio el premio, le envió 10 preguntas a EPN cuestionando los beneficios de la Ley de Telecomunicaciones que, por cierto, no fueron respondidas. Otros artistas nacionales también han venido insistiendo en la importancia de que el país tenga autoridades que cumplan con su trabajo en forma más eficiente y se combata la corrupción. Sin embargo, en esta ocasión el impacto fue mayor, dado que el foro en el que González Iñárritu pronunció su discurso, le permitió que su mensaje llegara a 130 naciones y representó la oportunidad para que las redes sociales rápidamente convirtieran en tópico tendencial la etiqueta #ElGobiernoQueMerecemos, misma que fue utilizada por distintas figuras públicas, sobre todo del ámbito artístico y de la cultura.

Cuarón y González Iñárritu, son muestra de lo que, por degracia, ocurre en México, con muchas de las personas talentosas que deben emigrar a otras latitudes para poder triunfar. Sus palabras son también muestra del sentir de muchos de los habitantes de esta nación nuestra, que han perdido la fe en su clase política gobernante. Como ayer lo señaló Denise Dresser en su intervención con Carmen Aristegui: “lo que está haciendo González Iñárritu con ese mensaje es obligarnos a alzar la vara de medición, a mirar a México con la honestidad que se merece, y reconocer que somos mejores que nuestra clase política y no tenemos el gobierno que nos merecemos. Es masoquista el que cree tener el gobierno que merece”.

En tanto, el historiador Lorenzo Meyer dijo que era casi inevitable que los artistas que tienen ante sí los reflectores mundiales, no expresaran su opinión sobre la realidad de nuestro país y aseveró: “son artistas inconformes que le dan voz a la inconformidad que existe en México”. En tanto, el periodista Sergio Aguayo subrayó: “me sentí representado como la mayoría de los mexicanos porque, seamos honestos, la mayoría no estamos conformes con el gobierno que tenemos”, y fustigó al PRI por su oportunismo, al pretender usar las palabras de González Iñárritu, luego de responder en su página de twitter: «Coincidiendo en el orgullo mexicano, es un hecho que más que merecerlo estamos construyendo un mejor gobierno», lo que trastoca el sentido originario del mensaje del cineasta.

Otros analistas coinciden en que la falta de credibilidad crea además un círculo vicioso que conduce a profundizar la ineficiencia gubernamental porque, como señala en Excelsior Víctor Beltri: “Un gobierno que no cuenta con la confianza de la ciudadanía está atado de manos, y sus iniciativas estarán sometidas al tamiz de la sospecha de una doble intención, de un negocio más oculto en cada nuevo proyecto. Es urgente reconstruir la confianza perdida, sin perderse en legalismos que tan sólo incrementan las suspicacias”.

Por su parte, el presidente EPN ayer reconoció a los mexicanos que recibieron un premio de la Academia por la película Birdman. «Como gobierno, hoy nos ocupa precisamente sembrar las mejores condiciones. Trabajar porque nuestro país tenga los mejores espacios para que cada individuo pueda escribir sus historias personales de éxito. Para que cada individuo pueda encontrar los espacios idóneos y óptimos para construir un sendero de triunfo y realización personal», dijo Peña sin mencionar los comentarios hechos por Iñárritu.

Definitivamente amigo radioescucha, sería conveniente que las autoridades mexicanas pusieran atención a las palabras del Papa Francisco, cuando se refiere a la indiferencia como esa experiencia que conduce a los seres humanos a pensar: “yo estoy relativamente bien y a gusto, y me olvido de quienes no están bien”. En nuestro país, la gran mayoría de los mexicanos no consigue los niveles de vida dignos a los que podrían acceder si hubiera mejores decisiones; si la ambición desmedida de unos cuantos no arrasara con el bienestar general, y si, quienes están en posiciones de autoridad, utilizaran su poder para servir y no para servirse; así sí podríamos tener el gobierno que merecemos.



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