La crisis migratoria golpea Gómez Palacio

 

La crisis migratoria ha impactado nuevamente a la Laguna, en particular a Gómez Palacio, que se ha convertido en el nuevo cuello de botella establecido por el Gobierno Federal. Los migrantes expresan su frustración al no comprender por qué se les dificulta el tránsito cuando su intención no es permanecer en el país. Incluso se preguntan por qué simplemente no se les otorga la documentación necesaria para terminar de alcanzar su destino y llegar a la Frontera Norte.

En este trance aparece nuevamente una de las principales características del estilo de gestión del actual gobierno federal: la improvisación. Los migrantes han sido confinados a la zona adyacente al ferrocarril en la colonia Santa Rosa. El lugar se ha vuelto insalubre, afectando tanto a migrantes como a residentes locales. La ausencia de sanitarios ha obligado a muchos a recurrir a los callejones y terrenos baldíos para sus necesidades, creando un riesgo sanitario. Algunos vecinos han mostrado solidaridad, abriendo sus hogares a mujeres y niños migrantes, pero es claro que esto no es suficiente.

Esta situación es en parte resultado de la ambigüedad del discurso de AMLO sobre la migración. A pesar de que el presidente aboga por los migrantes en sus discursos, en la práctica, los ha enfrentado con tratos violentos por parte de la Guardia Nacional. La amenaza de agresiones incita a los migrantes a explorar rutas alternativas, lo que los expone al peligro del crimen organizado y a caer en manos de traficantes de personas.

En este sentido, es claro que la solución al dilema migratorio no se encuentra en la medida populista de regalarle 100 dólares a los migrantes venezolanos al montarlos en un avión enviado por el gobierno de Nicolás Maduro. En primer lugar, porque el gobernante de aquel país tiene muy poco interés en la repatriación de sus connacionales, dado que el éxodo le ha servido para aliviar las tensiones internas. En segundo lugar, porque la diversidad de nacionalidades entre los migrantes, incluyendo africanos y asiáticos, complica aún más la situación, evidenciando que la migración es un fenómeno global que no se limita a una sola nacionalidad.

Definitivamente amigo radioescucha, es imperativo que la próxima administración federal adopte un enfoque distinto hacia la migración, uno que se caracterice por la coherencia en su discurso y acciones. Se requiere una perspectiva global y políticas internacionales que atiendan las causas fundamentales de la migración y disminuyan la necesidad que millones de personas tienen de desplazarse en busca de mejores condiciones de vida.



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