La democracia se construye todos los días

 

Una democracia sólida necesita mucho más de nosotros que la mera participación el día de la elección. La organización civil Poder Ciudadano Mx acaba de presentar dos impugnaciones relacionadas con la preparación del proceso electoral 2026-2027: una contra la Estrategia de Capacitación y Asistencia Electoral y otra contra la convocatoria para observadores electorales. Más allá de si los tribunales les conceden o no la razón, el hecho merece atención porque muestra otra dimensión de la participación ciudadana: vigilar las reglas con las que se organizarán nuestras elecciones.

La primera inconformidad cuestiona modificaciones en los procedimientos de capacitación electoral que, a juicio de la organización, disminuyen algunos controles. La segunda plantea que, para acreditar observadores electorales, debería existir un cruce de información que permita identificar a quienes forman parte de la estructura de los llamados Servidores de la Nación. Son asuntos técnicos, ciertamente, y serán las autoridades quienes deberán determinar si tienen fundamento jurídico. Pero precisamente para eso existen los mecanismos de impugnación: para que cualquier ciudadano u organización pueda cuestionar decisiones públicas mediante las vías institucionales, presentar argumentos y obtener una resolución fundada.

Hay aquí una enseñanza importante. Participar democráticamente no significa únicamente apoyar a un partido, acudir a una marcha o votar por determinado candidato. También significa conocer las reglas, observar elecciones, exigir información, acudir a tribunales, participar en consultas, presentar propuestas y vigilar permanentemente a quienes ejercen el poder. De hecho, el propio INE reconoce la observación electoral como un derecho ciudadano que permite acompañar tanto la preparación como el desarrollo de los comicios.

Y esa participación tampoco debería limitarse a los procesos electorales. Los ciudadanos podemos involucrarnos en la seguridad de nuestras colonias, el cuidado del agua, la calidad del transporte público, las decisiones presupuestales, la educación, el medio ambiente o la rendición de cuentas. Podemos organizarnos, preguntar, documentar, proponer y exigir respuestas. Porque entre una elección y otra transcurre justamente el periodo en el que se toman buena parte de las decisiones que afectan nuestra vida cotidiana.

Definitivamente, amigo radioescucha, no sabemos todavía cuál será el destino jurídico de las impugnaciones presentadas por Poder Ciudadano Mx, ni corresponde anticiparlo. Lo verdaderamente relevante es recordar que las instituciones democráticas no pertenecen únicamente a los políticos ni a las autoridades electorales: nos pertenecen a todos. Y mientras más ciudadanos estén dispuestos a observarlas, cuestionarlas, defenderlas y mejorarlas mediante los cauces legales, mayores serán sus posibilidades de fortalecerse, para beneficio de nuestro país y de su todavía incipiente democracia.



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