La seguridad se construye todos los días

 

Los resultados de la ENVIPE 2026 ofrecen una noticia que merece ser reconocida: Coahuila aparece como la entidad con la menor percepción de inseguridad del país. Entre febrero y abril de este año, 27.8 por ciento de su población adulta consideró inseguro vivir en el estado, frente a 35.5 por ciento en Yucatán, que durante años había sido referente nacional en esta materia. Además, Coahuila registró la segunda tasa más baja de incidencia delictiva, con 19 mil 835 delitos por cada 100 mil habitantes. Son cifras particularmente significativas en un país donde 74 por ciento de la población considera insegura su entidad.

Este resultado no apareció de la noche a la mañana. Quienes vivimos en nuestra región recordamos las condiciones de violencia e incertidumbre que enfrentamos hace década y media. Modificar aquella realidad exigió construir instituciones, fortalecer corporaciones, mejorar capacidades de inteligencia y coordinación y, sobre todo, mantener una política de seguridad que atravesara administraciones y coyunturas políticas. El propio Consejo Cívico de las Instituciones Laguna destaca que el modelo de seguridad estatal ha mantenido capacidades institucionales sólidas incluso frente al asedio constante de grupos delictivos.

Pero también sería injusto explicar este avance exclusivamente desde las instituciones gubernamentales. Durante estos años, organismos empresariales, universidades, consejos ciudadanos, asociaciones civiles y ciudadanos organizados han participado en mesas de seguridad, observatorios, evaluaciones y mecanismos de colaboración. La seguridad pública funciona mejor cuando deja de concebirse como un asunto reservado a policías y gobiernos y se convierte en una responsabilidad compartida. Esa participación ciudadana permite exigir resultados, señalar deficiencias y construir confianza.

Precisamente por eso, ocupar hoy el primer lugar nacional no debe generar complacencia. La seguridad no es una conquista que, una vez alcanzada, pueda guardarse para siempre. Las amenazas cambian, las organizaciones criminales buscan nuevos espacios y las instituciones pueden debilitarse cuando se relaja la vigilancia o se someten las decisiones de seguridad a intereses políticos. Además, siguen existiendo delitos que afectan profundamente la vida cotidiana y que requieren atención permanente.

Definitivamente, amigo radioescucha, debemos celebrar que Coahuila sea hoy referente nacional en percepción de seguridad, pero entendiendo que el verdadero desafío comienza cada mañana. La seguridad se construye cuando una familia puede caminar tranquila por su colonia, cuando un trabajador llega sin miedo a casa, cuando niñas y niños disfrutan los espacios públicos y cuando comerciantes y empresarios pueden desarrollar sus actividades con confianza. Nada de eso está garantizado para siempre. Conservarlo exige autoridades responsables, instituciones fuertes y ciudadanos participativos.



Comenta esta noticia