Las escuelas y el partido

 

La presidenta electa Claudia Sheinbaum anunció el tercer bloque de su gabinete, destacando a Rosa Icela Rodríguez como secretaria de Gobernación, Omar García Harfuch en Seguridad y Protección Ciudadana, Ariadna Montiel ratificada como secretaria del Bienestar y Mario Delgado encabezando la Secretaría de Educación Pública. Con estos nombramientos, ya suman 16 integrantes de su equipo de gobierno para el sexenio 2024-2030, clarificando un poco más su visión y estrategia para los próximos años.

Lo que más ha llamado la atención en este bloque es el nombramiento del economista Mario Delgado en la Secretaría de Educación Pública. La controversia se centra en la justificación de su designación. Mientras que, por ejemplo, Sheinbaum respalda la elección de García Harfuch en Seguridad debido a su experiencia y formación con cursos y especialidades en el área. En el caso de Delgado, su mérito se basa en haber alcanzado 24 gobiernos estatales durante su liderazgo en Morena.

La gestión de una organización como la Secretaría de Educación Pública requiere de un conocimiento profundo del área educativa. Es fundamental tener tanto el conocimiento específico del tema como de la organización, aspectos estos que el economista Delgado no posee. La práctica educativa demanda un liderazgo virtuoso que pueda discernir entre un maestro malo y uno bueno. Solo así podrá el líder orientar la práctica hacia la excelencia educativa.

No se puede dudar de las capacidades de Delgado como líder partidista. Sin embargo, la pregunta que surge es si es que la presidenta electa está concibiendo la Secretaría de Educación Pública como si fuese un partido político. Si es así, estaría reforzando la visión según la cual la SEP es entendida como una estructura clientelar destinada a dar empleo a miembros del partido y hasta para financiar la organización a través de enrevesados mecanismos inconfesables.

Definitivamente amigo radioescucha, México enfrenta el riesgo de que el estado se fusione con Morena. En este contexto, se ha ratificado a Ariadna Montiel Reyes como secretaria de Bienestar, a pesar de las acusaciones de otorgar becas con fines y criterios electorales. Ante esta situación, es poco probable que mejore el rendimiento de nuestros estudiantes en pruebas internacionales como PISA y sí que sea cada vez más difícil discernir la frontera entre las escuelas y el partido.



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