La prosperidad de una región no puede medirse únicamente por el número de empresas que llegan, las inversiones anunciadas o los empleos generados. También debe evaluarse por la capacidad de ese crecimiento para mejorar la vida cotidiana, reducir desigualdades, ampliar oportunidades y fortalecer la confianza entre quienes comparten un mismo territorio. Esa visión integral se encuentra en la misión de Fomento Económico de La Laguna, asociación fundada en 1994 e integrada por empresarias y empresarios comprometidos con la construcción de una región próspera para todos. FOMEC trabaja en la atracción de inversiones, la competitividad, la infraestructura y la promoción económica, pero entiende que esos esfuerzos adquieren verdadero sentido cuando se traducen en bienestar para los habitantes de La Laguna. No se trata solamente de hacer crecer la economía, sino de procurar que los beneficios del crecimiento alcancen a un número cada vez mayor de personas.
Durante mucho tiempo se pensó que la responsabilidad de atender los problemas sociales correspondía exclusivamente al gobierno. Sin embargo, la complejidad de los desafíos actuales demuestra que ninguna institución puede resolverlos por sí sola. El agua, la movilidad, la formación de talento, la seguridad, la infraestructura, el deterioro ambiental y la falta de oportunidades exigen la participación coordinada de autoridades, universidades, organizaciones ciudadanas y sector empresarial. En este escenario, resulta especialmente valioso que los empresarios no se limiten a defender sus intereses particulares, sino que se involucren en la discusión y búsqueda de soluciones regionales. Después de todo, las empresas no existen en el vacío: necesitan ciudades funcionales, trabajadores capacitados, instituciones confiables, servicios públicos suficientes y comunidades cohesionadas. Cuando el entorno social se debilita, tarde o temprano también se debilita la actividad productiva. Cuando la comunidad prospera, las empresas encuentran mejores condiciones para crecer.
Esa relación entre desarrollo económico y fortalecimiento social puede convertirse en un auténtico círculo virtuoso. La llegada de inversiones genera empleos, los empleos producen ingresos y esos ingresos fortalecen el consumo, las capacidades familiares y el mercado regional. Al mismo tiempo, una sociedad con mejores condiciones educativas, mayor estabilidad y servicios públicos eficientes se vuelve más atractiva para nuevas inversiones. Así, el desarrollo deja de ser una sucesión de proyectos aislados y se convierte en un proceso acumulativo de prosperidad. Pero para que ese círculo funcione, las inversiones deben integrarse a las cadenas productivas locales, favorecer empleos dignos, desarrollar proveedores regionales y asumir responsabilidad respecto de su impacto comunitario. La promoción económica no puede reducirse a conseguir que una empresa instale una planta; debe procurar que esa empresa eche raíces, se vincule con La Laguna y contribuya al desarrollo sostenible de toda la región.
La participación empresarial también ofrece una ventaja fundamental: permite incorporar experiencia, capacidad de gestión, conocimiento de los mercados y una visión de largo plazo. Una organización como FOMEC puede tender puentes entre municipios, gobiernos estatales, inversionistas, universidades y sectores productivos, superando las fronteras administrativas que frecuentemente fragmentan las decisiones. La Laguna es una sola región económica y social, aunque se encuentre dividida entre dos estados y varios municipios. Sus habitantes comparten el mercado laboral, la infraestructura, los recursos naturales, las vialidades y muchos de los mismos problemas. Por ello, promover la inversión requiere también impulsar una verdadera visión metropolitana. FOMEC ha buscado posicionar a La Laguna en espacios globales, vincularla con actores estratégicos y acompañar proyectos que eleven su competitividad. Esa labor será más valiosa cuanto más consiga convertir la cooperación empresarial en una fuerza al servicio del interés regional.
Definitivamente, amigo radioescucha, el desarrollo económico no debe ser entendido como una competencia en la que unos pocos ganan mientras los demás esperan que algún beneficio termine por alcanzarlos. La prosperidad auténtica se construye cuando las empresas crecen junto con la comunidad, cuando los empleos permiten vivir con dignidad y cuando la inversión contribuye a resolver, en lugar de agravar, los desafíos del territorio. Que el sector empresarial lagunero participe activamente en la búsqueda de soluciones es una buena noticia, porque revela compromiso y confianza en el futuro de nuestra región. Pero ese compromiso debe mantenerse abierto al diálogo, la cooperación y la rendición de cuentas. FOMEC tiene la oportunidad de demostrar que competitividad y responsabilidad social no son objetivos opuestos, sino partes de una misma estrategia. Una Laguna más equitativa, cohesionada y funcional será también una Laguna más productiva, atractiva y fuerte.