La empresa concesionaria del servicio de recolección de basura en Torreón, Promotora Ambiental (PASA), ha solicitado a las autoridades municipales un aumento de entre el 8 y el 9% en la tarifa que cobra mensualmente, lo que llevaría la facturación a unos 34 millones de pesos. Según la empresa, este incremento se justifica por la inflación, el aumento del salario mínimo y el precio de los combustibles. Por su parte, el Ayuntamiento señala que el contrato firmado con PASA en 1994 establece ajustes anuales y que el incremento propuesto para 2025 es menor al de los tres años anteriores, que rondó el 13%.
Es importante recordar que el actual Cabildo se negó a otorgar a PASA una prórroga de 15 años más en su concesión, por lo que en el segundo semestre de este año se espera una nueva licitación. El municipio ha anticipado que en el nuevo contrato se incluirán, entre otros aspectos, la incorporación de tecnologías que permitan un mayor aprovechamiento de los desechos sólidos. Un ejemplo de ello es Saltillo, donde el biogás generado en el relleno sanitario contribuye a un ahorro de alrededor de 10 millones de pesos mensuales en energía eléctrica, beneficiando tanto a la administración pública como a la empresa concesionaria. Sin embargo, en Torreón, el hecho de que el relleno sanitario se ubique en Matamoros representa un obstáculo que podría dificultar la implementación de medidas similares.
El camino hacia una nueva licitación no será sencillo. Hace décadas que el servicio fue concesionado, y asumirlo nuevamente—ya sea por otra empresa o por el propio Ayuntamiento—implicaría una inversión considerable. No obstante, esto no debe ser motivo para que las autoridades desperdicien la oportunidad de negociar un mejor acuerdo. Es cierto que la recolección domiciliaria de basura mantiene un nivel aceptable de calidad, pero el servicio de limpieza de las calles, particularmente en el Centro Histórico, deja mucho que desear. El nuevo contrato debe establecer compromisos claros en este rubro y garantizar su cumplimiento.
Y es que, por desgracia, la intensa actividad comercial en el primer cuadro de la ciudad genera grandes volúmenes de basura que terminan esparcidos por las calles, dando una imagen negativa de Torreón y ocasionando problemas sanitarios. Mantener limpias las calles no es solo responsabilidad del Ayuntamiento o de la empresa concesionaria, sino también de la ciudadanía. En ese sentido, vale la pena preguntarse qué papel juega PASA en la educación ambiental, pues, al menos en teoría, debería tener un rol protagónico en la difícil tarea de concientizar a la población sobre la correcta disposición de los desechos.
Definitivamente, amigo radioescucha, el pago a PASA representa el gasto fijo más alto del Ayuntamiento de Torreón, por lo que exigir una mejora constante en el servicio es fundamental. Pero también es cierto que todos podemos contribuir reduciendo la cantidad de basura que generamos. Es un lugar común decir que la ciudad más limpia no es la que más se barre, si no la que menos se ensucia, pero no por ello deja de ser cierto. Y ese cambio empieza en casa. Tener una concesión no debe significar que nos acomodemos y deleguemos toda la responsabilidad en quien cobra por limpiar. La limpieza de Torreón es una tarea compartida, y requiere tanto un contrato bien negociado como un comportamiento cívico que priorice el cuidado del medio ambiente. Porque al final, Torreón es nuestra casa, y queremos verla limpia.