Serenidad y sapiencia

 

Las altas tasas de interés, que se mantendrán hasta marzo de 2024, son una señal de la fragilidad que vive la economía mexicana a pesar de las apariencias. El subgobernador del Banco de México, Jonathan Heath, ha indicado que es necesario mantener una política monetaria restrictiva debido a los riesgos inflacionarios, a la depreciación cambiaria, a las mayores presiones de costos y subidas de los mercados energéticos o agropecuarios.

La política del Banxico ha sido objeto de críticas desde varios sectores, particularmente por parte del presidente Andrés Manuel López Obrador. Los críticos argumentan que las altas tasas de interés solo buscan controlar la inflación y no promover el crecimiento económico de la nación. Según señalan, no tiene sentido mantenerlas elevadas cuando se tiene un crecimiento interanual del 5.6% en las exportaciones. Esta medida se refleja en créditos más caros y una sobreapreciación del peso.

Sin embargo, es menester considerar el contexto más amplio. Por ejemplo, la economía mexicana está inextricablemente vinculada a la de Estados Unidos. La Reserva Federal ha incrementado la tasa de interés de referencia en diez ocasiones desde marzo de 2022, en un esfuerzo por moderar la economía y combatir la inflación. Cabe destacar que, si se opta por reducir las tasas de interés en México mientras la Reserva Federal las mantiene elevadas, podría desencadenarse una fuga de capitales de dimensiones considerables.

Por otro lado, la aparente solidez de la economía mexicana puede ser engañosa. El crecimiento actual de las exportaciones, impulsado por la industria automotriz con un récord interanual del 20.9% en octubre, se compara con 2022, un año afectado por la crisis de los chips durante la pandemia de Covid. De igual manera, las huelgas de trabajadores estadounidenses en el sector automotriz desde septiembre aún no han impactado la producción nacional. Por lo tanto, es muy previsible que la demanda disminuya y se estabilice en un nivel más bajo en el futuro cercano.

Definitivamente amigo radioescucha, la economía mexicana se encuentra en una situación compleja. Aunque el momento actual presenta las oportunidades del nearshoring es primordial mantener la prudencia. Es alentador que se haya sostenido la autonomía del Banxico porque de este modo se ha podido atender la situación con la serenidad y la sapiencia que la coyuntura amerita.



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