“La sociedad, los órganos de gobierno y la federación tendrían que estar muy pendientes y no dejar las manos tan sueltas para que la reestructura sea auditada y sensata», señala Araceli Sánchez

“La sociedad, los órganos de gobierno y la federación tendrían que estar muy pendientes y no dejar las manos tan sueltas para que la reestructura sea auditada y sensata», señala Araceli Sánchez