Vacaciones, antídoto contra el burnout

El síndrome de burnout es un estado de agotamiento mental, emocional y físico que resulta de exigencias laborales abrumadoras, estrés crónico o insatisfacción en el trabajo. Este síndrome tiene tres componentes: cansancio o agotamiento emocional, despersonalización (que se manifiesta en una desconexión o robotización en las labores cotidianas) y abandono de la realización personal. Cuando se pierde el valor que el trabajo tiene, se opta por el mínimo esfuerzo posible, lo cual afecta la productividad de las organizaciones.

Datos del IMSS indican que, en México, previo a la pandemia, el país figuraba como uno de los de mayor fatiga por estrés laboral. Al menos el 75% de los trabajadores padecía esta condición, superando los niveles de China que estaban en 73% y de los Estados Unidos que estaban en 59%. El personal de salud es uno de los sectores más afectados. Por ejemplo, un estudio realizado sobre 248 enfermeras y enfermeros de 15 hospitales de México mostró que un 91% de los casos sufrían del síndrome de burnout.

Por otro lado, el 95% de los líderes de Recursos Humanos admite que el agotamiento de los empleados está saboteando la retención de la fuerza laboral. Se considera que el 50% de la rotación anual es por causa del burnout. Además, un estudio de la OIT y de la OMS indica que en 2016 más de 745 mil personas murieron por cardiopatías isquémicas y accidentes cerebrovasculares. Lo que tenían en común es que trabajaban más de 55 horas a la semana. De tal modo que la investigación concluyó que las largas jornadas laborales son el factor de riesgo ocupacional con la mayor carga de enfermedad atribuible.

Ante esta situación, es importante tener presente que las vacaciones pueden desempeñar un papel crucial en la prevención y alivio del burnout. Durante estos períodos de descanso, los trabajadores pueden desconectarse del estrés laboral, recargar energías y renovar su motivación. Las vacaciones permiten distanciarse de las responsabilidades diarias, reducir la fatiga emocional y fomentar la recuperación física y mental. Al regresar al trabajo, los individuos pueden sentirse más revitalizados y capaces de enfrentar los desafíos laborales con mayor resiliencia.

Definitivamente amigo radioescucha, las vacaciones son fundamentales para combatir el burnout. Aprovechemos estos días para desconectarnos, relajarnos y disfrutemos de actividades que nos gusten. Dediquemos tiempo a nuestros hobbies, estemos con nuestros seres queridos y visitemos nuevos lugares. Así, podremos regresar como nuevos, repotenciados y listos para afrontar los retos. Recordemos que por sobre todo debemos cuidar de nuestra salud, física y mental.



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