Vencer la distracción

 

El inicio de un nuevo año nos motiva a establecer compromisos relacionados con el mejoramiento de nuestra vida. Sin embargo, muchas veces nos falta claridad sobre qué hábitos son los que nos pueden beneficiar. Además, las redes sociales nos bombardean con informaciones diversas, con frecuencia contradictorias y de fuentes no siempre confiables que nos confunden aún más. Pues bien, sin ánimos aquí de presentar un tratado de la buena vida, hay algunas prácticas sobre las cuáles hay consenso científico, y que pueden ser sencillas de asumir.

Una de ellas es cuidar de nuestra alimentación. Es necesario reducir la ingesta de azúcar, la cual en exceso puede producir tensión alta, diabetes, obesidad o enfermedades cardíacas. No se trata de eliminarla completamente, pero sí de reducir la cantidad consumida. También es muy importante beber agua que incrementa la energía, ayuda a liberar toxinas, hidrata la piel y regulariza las evacuaciones. Además, debemos acostumbrarnos a comer vegetales que disminuyen el riesgo de enfermedades cardiovasculares, cáncer y problemas digestivos.

Otra práctica es mejorar los hábitos de sueño y dormir entre 7 y 9 horas diarias. Una buena rutina es colocar una alarma para que se active 45 minutos antes de ir a la cama. A partir de ese momento debemos comenzar a apagar todos los dispositivos electrónicos y mentalizarnos a que vamos a dormir. De modo similar es imperativo ejercitarnos. En general se recomiendan por lo menos 150 minutos semanales de ejercicios físicos moderados o 75 de ejercicios intensos.

Por otro lado debemos exigirnos cultivar las relaciones sociales. La Universidad de Harvard ha realizado un estudio por más de 75 años, haciendo seguimiento a 724 hombres y sus vidas. La investigación revela que mantener relaciones sociales significativas con parejas, familiares y amigos mejora la memoria y la salud en el tiempo. Por el contrario, las personas que se sentían solitarias, desarrollaban enfermedades mentales y físicas en edades más temprana.

Definitivamente amigo radioescucha, entre los propósitos de nuevo año debe estar el crear rutinas que nos habitúen a mantener prácticas que posibiliten una buena vida. Por ejemplo, declarar zonas o momentos que sean libres de pantallas para promover el tiempo de familia. Hacer citas con familiares y amigos para encontrarse en un parque, un café o un restaurante. Caminar distancias medias cuando no superen los 2 kilómetros para hacer ejercicios. En fin, se trata de comprometernos a ganarle a la dejadez que nos invade y vencer la distracción.



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