Voluntad política para la inclusión

 

El IMCO o Instituto Mexicano para la Competitividad, en alianza con el Instituto Nacional de las Mujeres y ONU Mujeres México, analizó una serie de indicadores de género dentro del hogar y el mercado laboral, con un enfoque en los puestos de liderazgo tanto del sector privado como del público. Los resultados muestran que es necesario promover la inclusión de más mujeres en el mercado laboral y mejorar sus condiciones para que favorezcan tanto su crecimiento como el de sus familias, para así potenciar la competitividad del país.

En general, las mujeres están subrepresentadas. En el sector privado, se destaca que, aunque representan el 43% de la plantilla laboral, su presencia disminuye a medida que aumenta el nivel jerárquico. Por ejemplo, solo el 4% de las mujeres ocupa una Dirección General. En cuanto a la presencia de mujeres en consejos de administración en México, se señala que es del 13%, lo que está 17 puntos porcentuales por debajo del promedio mundial. En el sector público, se menciona que México es el tercer país de América Latina con menor presencia de mujeres en los puestos de mayor nivel jerárquico.

Otro aspecto que refleja la desigualdad de género es la distribución del trabajo doméstico y de cuidados. Se estima que 17.2 millones de mujeres se dedican exclusivamente a las tareas del hogar, en contraste con 992 mil hombres que realizan estas labores de manera exclusiva. En cuanto al valor económico del trabajo no remunerado realizado por las mujeres, se estima que asciende a 7.2 billones de pesos, lo que equivale al 24% del PIB, porcentaje que es superior a lo aportado por el Comercio o por la Industria Manufacturera.

Ahora bien, para lograr una mayor igualdad de género, se requiere de políticas públicas que atiendan las necesidades de cuidado de la población y que redistribuyan esta responsabilidad entre el Estado, el mercado y la sociedad. Una propuesta que ha sido impulsada por diversos actores es la creación de un Sistema Nacional de Cuidados. Asimismo, se plantea la necesidad de una reforma constitucional que reconozca el derecho al cuidado digno, así como el derecho a cuidar.

Definitivamente amigo radioescucha, se requiere de una transformación social que reconozca el valor del trabajo de las mujeres, tanto remunerado como no y que promueva su participación e inclusión en todos los ámbitos. Para ello, es necesaria la conciliación entre el trabajo y las responsabilidades de cuidado, con el objetivo de alcanzar una sociedad más justa. Algunas de estas políticas son la adopción de Programas de retorno escalonado para facilitar el retorno al sector productivo de las mujeres y la inclusión de Licencias de paternidad, similares a las de maternidad, para compartir este tiempo entre ambas partes. Nada que no pueda realizarse con voluntad política suficiente.



Comenta esta noticia