Voluntad versus posibilidad

 

La presidenta electa de México, Claudia Sheinbaum, anunció su intención de impulsar por lo menos cinco reformas constitucionales antes de asumir oficialmente el cargo. Además de la Reforma Judicial, Sheinbaum ha delineado dos enfocadas a proporcionar apoyo a mujeres de 60 a 64 años y becas para estudiantes de educación básica. También se propone eliminar la reelección de funcionarios y promover el reconocimiento de los pueblos indígenas y afromexicanos.

Durante su campaña, Sheinbaum prometió un subsidio mensual de mil 500 pesos para mujeres de 60 a 64 años, así como la implementación de la Beca Benito Juárez para estudiantes de educación básica, con una inversión inicial de 34 mil millones de pesos en 2025. En principio son medidas populistas que atraen la simpatía de parte del electorado. Sin embargo, la pregunta básica es cuáles serán las fuentes de financiamiento para cubrir estos requerimientos y qué programas acabarán siendo recortados para obtener los recursos.

Por otro lado, se encuentra la propuesta de eliminar la reelección en los cargos en los que está permitida desde 2014. La reforma afectaría los artículos 115 y 116 de la Constitución, limitando la permanencia en el cargo de diputados y senadores, así como de miembros de ayuntamientos. Esta reforma podría disminuir la motivación de los funcionarios públicos para destacar en su labor con el objetivo de obtener la reelección. Por ello, le quitaría el poder al electorado de premiar o castigar la gestión y se lo daría a los partidos políticos que tendrían la decisión sobre los candidatos.

Ahora bien, la reforma propuesta al artículo 2 de la Constitución representa un avance significativo en el reconocimiento y protección de los derechos de los pueblos indígenas y afromexicanos. No solo asegura su prerrogativa de salvaguardar su legado cultural y las tierras que históricamente han ocupado, sino que también establece su derecho inalienable a ser partícipes en las decisiones legislativas y administrativas que puedan afectar directamente su calidad de vida.

Definitivamente amigo radioescucha, la discusión de las reformas constitucionales debe ser un proceso meticuloso y reflexivo. Es esencial que se dedique el tiempo necesario para alcanzar acuerdos colectivos, a través de un diálogo inclusivo y transparente que involucre a todas las voces de la nación. De esta manera, será posible que los cambios legislativos reflejen con justicia tanto la voluntad popular como la posibilidad de las arcas de la nación.



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