¿Por qué perdemos el juicio cuando nos enamoramos? Así funciona el cuerpo

Liliana Rincón 

Torreón, Coahuila (14/02/2019).- El cerebro  produce sustancias químicas al sentir la atracción por una persona, a través de neurotransmisores capaces de impactar en cada uno de los órganos del cuerpo mediante diversas sensaciones como hormigueo y sudor en las manos, taquicardia o corazón acelerado y “mariposas” en el estómago.

Médicos de la Unidad Médica de Alta Especialidad número 71 del IMSS de Torreón resaltaron que neurotransmisores como la dopamina, oxitocina y serotonina, se liberan inconscientemente al enamorarse de alguien y su efecto perdura en función del estímulo que se reciba.

En tanto, la psicóloga clínica, América Celeste Gómez Esquivel, explica que las sustancias químicas llegan a través de receptores o dendritas al tálamo e hipotálamo, viajan por la médula espinal y de ahí se esparcen al cuerpo provocando los  síntomas del amor.

Por su parte, el neurólogo José Fernando Villanueva Moctezuma destaca que los neurotransmisores se convierten en una droga, al grado de alterar las funciones del lóbulo frontal en donde se ubica el control del juicio y el raciocinio.

La duración del estado de enamoramiento varía en función de los estímulos que se reciban del ser querido; cuando el cerebro se acostumbra, disminuye la producción de dopamina, oxitocina y serotonina, se activan las funciones del lóbulo frontal cerebral y la persona comienza a ver la realidad y los defectos de la pareja.

La gastroenteróloga, Karla Sugey Torres Castillo,  explica que las emociones están directamente conectadas con las funciones del tracto digestivo, de ahí la sensación de “mariposas en el estómago”, producto de los sentimientos positivos; en cambio, cuando ocurre una decepción, pueden surgir malestares como un colon irritable.

El jefe del servicio de cardiología, Raúl Wong Estrello, explica que el corazón es el centro receptor de las emociones; cuando hay una decepción amorosa se generan sensaciones de tristeza, decaimiento o desgano, arritmias (latidos anormales en el corazón), bradicardias (descenso en la frecuencia de la contracción cardiaca), disminución de la presión arterial y en casos extremos el síndrome del corazón roto, que se caracteriza por presentar dolor en el pecho y dificultad para respirar, según el grado de angustia o ansiedad, por haber perdido al ser querido; todo ello en función de la estabilidad emocional y del sentido de vida que tenga cada individuo.

Los especialistas concluyen que los efectos de la oxitocina, dopamina y serotonina, pueden llegar a ser tan poderosos que no solo alteran la conducta, sino que además provocan en el cuerpo una serie de reacciones tanto positivas, como negativas.

Concluyen diciendo que el enamoramiento no cambia, ni se deja de amar a una persona, éste puede durar hasta la vejez, siempre y cuando se estimule el sentimiento de recompensa capaz de producir las sustancias químicas cerebrales que fomenten y permitan continuar la unión de la pareja.

Tags

Noticias relacionadas



Comenta esta noticia