La Columna de Rosell

La mayoría de los equipos de futbol normalmente se adaptan a las necesidades del técnico en turno, en Santos Laguna no es así, los entrenadores que en otras organizaciones llegan a tener un protagonismo y una influencia notables, en Santos son solo una parte más, importante sin duda, pero nunca sobre los dos que toman las decisiones realmente importantes: Alejandro Irarragorri y José Riestra. El director técnico en Santos Laguna debe de aceptar la mayoría de los jugadores que le traen con algunos caprichitos permitidos, ejemplo: Alejandro Castro traído por Siboldi en un experimento con pocas posibilidades de éxito, como en su momento se le permitió a José Manuel de la Torre contratar al Chatón Enriquez y así hay varios ejemplos, pero en general el plantel base es planeado por inteligencia deportiva y entregado al entrenador en turno para darle un acomodo lo más lógico posible.

Los cambios de entrenador con cierta frecuencia son síntomas de inestabilidad y caos en algunos equipos en Santos no. Del 2010 a la fecha los Guerreros han contado con nueve entrenadores y solo Pedro Caixinha logró completar dos años estableciendo un record de 139 partidos dirigidos superando a Fernando Quirarte que se quedó con 131. En la era Irarragorri son diez técnicos los empleados y seis títulos, cuatro ligas, una Copa MX y un Campeón de Campeones.

Una prueba más de que la institución está muy por encima de sus entrenadores es que Daniel Guzmán, Benjamín Galindo, Pedro Caixinha y Robert Dante Siboldi, después de ser campeones y aparentemente con todas las condiciones para seguir con su empleo, son cesados. Queremos entender que se pierden y se marean con el éxito e intentan pasar la línea entre lo que les compete y lo que es exclusivamente decisión de los dirigentes.

Es notable como han sabido manejar estas situaciones raras como la maldición de los técnicos campeones, que se han ido prematuramente y algunos con escándalo de por medio. Mención especial uno que no fue campeón por una broma cruel del destino Rubén Omar Romano que después de la hecatombe de los penales en Toluca fue despedido por “tirarle dedo” a la afición, decisión y explicación que a nadie dejo satisfecho, dejando un mundo de trasfondo que quedó en especulaciones y rumores. Daniel Guzmán quería decidir hasta en el diseño del TSM y sobrepasó sus atribuciones. Pedro Caixinha se fue en medio de un show mediático, con reunión maratónica con sus jugadores, después de una humillante derrota contra el América, “me voy”, “siempre no” y la respuesta de la directiva: “pues ahora te vas”.

Benjamín Galindo entre otras cosas quiso imponer su cuerpo técnico le fue negado y se fue. Y llegamos a la madre de todos los sainetes, Robert Dante Siboldi que bien pudo ser el protagonista de la novela de su tocayo Robert Louis Stevenson “El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde”, el doctor Jekyll una persona caballerosa y fina, bebe una pócima y se convierte en el energúmeno Edward Hyde capaz de cualquier atrocidad. Así de increíble la reacción que nos cuentan del antes pacifico uruguayo que explotó y se quería comer vivos a Cufré y Alcoba.

Alejandro irarragorri y José Riestra han sabido sortear todos estos problemas que en otros clubes les ha costado años reconstruir las cosas, en Santos no, queda claro que a diferencia por ejemplo de Tigres y América. Donde Tuca y Herrera pesan por encima de sus dirigentes, sobre todo en el caso de Ferreti que prácticamente hace y deshace a su antojo en las decisiones del club, y que le ha dado resultados, manteniendo a los Tigres en un continuo protagonismo en la última década, con los guerreros quien aspire a dirigir este exitoso equipo tendrá que entender que hay códigos deportivos y éticos que ni siquiera el Director Técnico puede violar. Alejandro y José a pesar de su férrea vigilancia en el cumplimiento de las reglas del club, han dejado claro que no intervienen en la alineación del equipo, eso se lo dejan enteramente al entrenador, al grado de que una de las principales razones del cese de Siboldi y su cuerpo técnico fue la supuesta orden de la directiva de mandar a la banca a Alcoba y darle juego a Dória, esto fue negado enfáticamente por Riestra en conferencia de prensa.

Suerte al equipo más institucional de la Liga MX.

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